martes, enero 19

Requiem con tostadas

Ok...es difícil escribirte después de todo, ¿sabes? Definitivamente aún no me cae el veinte...tú entiendes, creo que a nadie, pues...eras el tipo de personas que ves en los comerciales diciendo que sobreviviste a la pena más dura que te haya puesto la vida y que a pesar de la enorme cicatriz aquí estás.
Quiero reecompensarte, llorar y llorar hasta que no pueda más, es mi manera de darte lo que tú nunca pudiste hacer, nunca te ví llorar...bueno, un par de veces, cómo esa vez que me dijiste que planeabas suicidarte para que mis hermanos y yo cobráramos una enorme pensión y que por fin, los tres estuviéramos en una buena escuela, pero bueno, eso nunca pasó.

Mi tío me abrazó tanto, tanto, me dijo que me quería mucho, y no lo entiendo, no entiendo cómo una persona que hace 3 años al menos que no me ve me puede querer tanto, cómo puede llorar el verme contener mi llanto"Hazlo por tus hermanos" dijo mamá, pero tú sabes que nunca había ido a un entierro y jamás pensé tener que ir al tuyo.

No quería escuchar al padrecito, me puse mis audífonos mientras íbamos en el camión hacía tu lugar...Bother, y luego Another Day, justamente mientras mi hermano ponía el puñado de tierra sobre tu cajita. Mamá lloró cuando Vero la abrazó, lloró tanto y en ese momento todo pareció explotar, mamá llorando, Meli, Rod, tus sobrinos, tu hermana y toda esa gente que ni siquiera tenía la menor idea de que yo también era tu hija.

Perdóname por los malos pensamientos, pero ya quería acabar con tu sufrir, dejar de verte acostado y deprimido, dejar de escucharte gemir del dolor, "Por favor ya muérete, por favor" y el dolor de esas palabras en mi cabeza, lloré más que ahora al pensarte sufriendo de esa manera, verte débil y sin esos músculos que siempre presumías, verte con ropa que jamás usaste sano, y...ver a mi Meli llorar al pensar que jamás estrenaste esos pants que te regaló de Navidad con el dinero que le pidió a Santa.

El segundo día fue el más difícil, el día en que vi más gente llegar, esos de los que no tuvieron oportunidad de decirte adiós y que aprovecharon verte enterrado bajo tierra para decirte que eras lo mejor; supongo que es por lo que no lloro tanto, tú bien sabes porqué, y aunque piense por momentos que no me escuchaste, sé que al menos dije todo lo que te quise decir todos esos días que Fer y yo pasamos contigo, esos días en los que me pedías que te diera un masaje, todos esos días que me pedías cigarros y yo te los metía debajo de tu almohada, todos esos días en los que pasé rogándote que intentaras comer, verte acostado viendo una y otra vez las pelis de Star Wars, y verte platicar con Fer....saber que lo último que te dije era que te amaba es lo que me hace saber que ya todo está bien, aunque no estés conmigo, papí.

No hay comentarios: