Así es, cocodrilo, todo es eventual, incluso todos, no tengo porque explicártelo, creo que lo entiendes perfectamente.
Todo es eventual, hubiera dicho alguien que ponía garabatos en su examen de matemáticas, en vez de las respuestas correctas de el tiro parabólico ¿Qué pasa? Sólo es un mal intento de que le pase algo al maestro, aunque en realidad no sea tan malo, mejor a la de física, sería mejor que dejara de quejarse por el calor.
Yo no pongo garabatos, cocodrilo, tal vez sea porque creo fervientemente en eso, o porque en realidad, hace mucho que no hago un examen de matemáticas o física, de todos modos se me olvidaría, y preferiría que el maestro no pensara que me he vuelto loca.
No pongo garabatos en mis escritos, de todos modos, algún día los leeré de nuevo, y no quiero que mi propio método se vuelva en contra mía, o tal vez...
Algún día, cocodrilo, se lo pondremos a alguien en un mensaje, en un comentario, en una carta, en lo que sea y esperaremos sentadas, sí, sentadas, porque de todos modos alguien contestará.
Ya sé! Ponerlo en alguna presentación PowerPoint para la escuela, así no habrá forma de que nadie lo vea, a menos que sea de Historia o Ética, nadie pone atención nunca, entonces ¿Cómo en que? Sería mejor como en algo de Orientación, de todos modos olvidé poner en mi biografía que me identifico con una de esas cosas...yo preferí poner unas partituras, aunque practicamente, sea lo mismo para ellos.
No importa, todo es eventual, garabatos o no, cocodrilos o no, todo es eventual, todos son eventuales, y algún día desaparecerán, al igual que tú y yo desapareceremos de sus mentes, o tal vez en una reunión comenten que nos hemos suicidado o que hacemos rastas en Coyoacan,aunque en realidad estemos en Finlandia con una cerveza muy oscura en una mano cantando Trigger.
Todo es eventual, Finlandia o no, recuerdos o no, no importa, cocodrilo, un día de estos recordaré poner un garabato en algún examen de Matemáticas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario